Mantenimiento del Schlumpf Mountain Drive

Mantenimiento del Schlumpf Mountain Drive

Autor: BERNARD FOSNAUGH

Para los usuarios de velomóviles que utilizan el sistema Schlumpf Mountain Drive, un mantenimiento adecuado es clave para garantizar un rendimiento duradero. Este innovador sistema de reducción de marchas, capaz de transformar un plato de 85 dientes en el equivalente a uno de 34 con solo presionar un botón, requiere atención periódica para seguir funcionando de manera óptima.

El Schlumpf Mountain Drive en un Quattrovelo
 

El principal requisito de mantenimiento del Schlumpf Mountain Drive es relativamente sencillo: añadir lubricante cada 2.500 kilómetros o cada uno o dos años de uso. Este sistema de engranajes internos, que proporciona una relación de reducción de 2.5x, es especialmente valioso para quienes recorren terrenos variados, ya que permite subir con eficiencia sin perder capacidad de velocidad en terreno llano.

 

Para realizar el mantenimiento, deberás seguir estos pasos:

Paso 1: Coloca tu velomóvil de lado

Paso 2: Localiza el puerto de lubricación (cerca del logotipo de Mountain Drive)

Paso 3: Retira el tornillo correspondiente

Paso 4: Añade aproximadamente 2 ml de lubricante específico para Schlumpf

Paso 5: Vuelve a colocar el tornillo

Ya que tienes el velomóvil de lado, conviene aprovechar para inspeccionar los neumáticos en busca de residuos incrustados o signos de desgaste. Quitar cristales u otros objetos puede prevenir pinchazos y alargar la vida útil de las cubiertas.

 

Para los propietarios de Quatrevelo en particular, Bernard sugiere considerar reemplazar los tornillos del panel de mantenimiento por imanes, lo que facilitaría el acceso en futuras sesiones de mantenimiento. Esta modificación puede agilizar los procedimientos habituales, aunque debe realizarse teniendo en cuenta los requisitos de seguridad del panel.

El mantenimiento periódico como este ayuda a que la transmisión de tu velomóvil siga funcionando al máximo rendimiento, brindando el transporte eficiente y fiable que caracteriza a los velomóviles. El Schlumpf Mountain Drive, cuando se mantiene correctamente, ofrece una solución elegante para afrontar tanto recorridos rápidos como subidas exigentes con un único sistema de transmisión.